Cursos y Talleres·Meditaciones

Respuestas que nos pueden servir

Al abrir la modalidad virtual del queridísimo Taller de Introducción a la Meditación, me propuse recopilar, de una manera que cuide la privacidad de quienes realizan el taller, aquellas preguntas que van surgiendo, y compartir las respuestas.

¿Por qué?

  • Porque a muchas personas nos surgen las mismas preguntas, y a veces no nos animamos a expresarlas por temor a ser las únicas con esa inquietud
  • Porque a veces no nos damos cuenta como expresar lo que nos está pasando, o lo que sentimos al meditar, pero podemos descubrirlo al leerlo
  • Porque “compartir es multiplicar” y en este caso compartir las respuestas puede tener más dimensión de la que creemos…

Por eso es que aliento a quienes hacen el taller a que pregunten o comenten todo lo que vaya siendo necesario, y además, porque estoy convencida que la meditación nos hace muy bien, pero que si nos quedamos con dudas, tal vez no aprovechemos al máximo todo su potencial

Así que aquí comienza este post dinámico, que se irá enriqueciendo con las preguntas que vayan haciendo!


“Hola Lore!! Recién termino de hacer mi primera meditación, luego de ver tus dos videos. Te cuento que me consto mucho mantener la postura, sentía como molestias, opresiones en la espalda, por las escapulas, y en la parte delantera, por debajo de las costillas. Hice hace un tiempo unas meditaciones de mindfulness con una aplicación, pero siempre en la cama (me terminaba durmiendo). Espero que con el tiempo pueda relajar mas mi cuerpo para no sentir esas molestias. Me super encanto escucharte y seguiré con mi primer semana de taller. Te mando un fuerte abrazo y muchas gracias por compartir tu saber”! (Verónica)

Respuesta: “El cuerpo está ofreciendo resistencias porque está haciendo algo a lo que no está acostumbrado. Cuando empezamos a meditar, empezamos a encontrar incomodidades en la postura, en los pensamientos, etc…
Es como ir al gimnasio: Al principio cuesta un poquito, pero si seguimos practicando, la constancia va a ser nuestra mejor aliada y de a poquito el cuerpo se va a ir acostumbrando.
Si estuviste sentada en el piso, podés cambiar y meditar en una silla, buscando apoyar un poquito la espalda, de una manera que te quede más cómoda, y no tengas ningún reparo en cambiar de posición durante la meditación (cambiar la posición de las piernas, llevar los hombros hacia atrás, bajar un poquito el mentón, etc.)
Te toca ahora una semana de práctica, y en esta semana vas a notar que tu cuerpo cada vez va a ofrecer menos resistencia.

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